viernes, 4 de octubre de 2013

¿FALLA GEOLÓGICA, O FALLO POLÍTICO?

Señores políticos, sean formales, sepan de lo que hablan, hagan mas caso a los técnicos y especialistas de las materias que tratan y, sobre todo no desmantelen organismos Oficiales de investigación y estudios geológicos como hicieron con el Servicio Geológico, dependiente de Obras Hidráulicas y, que fuera fundado allá por los años 30 con el nombre de Jefatura de Sondeo e eliminado en el año 1994, dejando para la "galería" sus siglas (SG) en el archivo histórico del MMA. Ahora vienen diciendo que ya se sabían ciertas anomalías que se dan en el uso de éstos almacenes subterráneos, pero ¡por favor! ésto lo sabe el mas neófito de los estudiantes de geológicas, de lo que nadie da informando hasta ahora es de los resultados de un estudio serios de la zona, tanto geológicos como sismológicos. ¿Acaso algún político tiene en cuenta la información veraz de los técnicos y, los hay muy buenos en España, cuando se les pide el informe correspondiente?. Mi experiencia, después de conocer la Administración por dentro durante 50 años me dice que no. En algún caso, cuando políticamente es correcto, se hace publico el informe - siempre que la atribución del merito sea para el político de turno - el técnico no existe. En el caso que ahora se publica sobre el almacén de gas, mucho me temo que haya pasado algo parecido a lo que ocurrió en el Carmel en Barcelona cuando el hundimiento por la excavación de galerías para el metro. Claro que allí dijeron que no había estudios del subsuelo cuando era incierto, ya que desde Enero de 1966 a Julio del mismo año se hizo un estudio en el que el resultado fue negativo para la construcción subterránea hasta la profundidad de 80 mts.
Pero ya se sabe, allí adonde manda el negocio de la política quedan eliminados todos los conocimientos de la humanidad que no aporten prebendas corruptas. Es por ello que aquí podríamos aplicar, mas que el peligro que supone una falla geológica del subsuelo en éste tipo de almacén, un fallo político del que, el Gobierno contratante con la Empresa explotadora es maximo responsable. Claro está que en última instancia, si hay que culpar a alguien, caerá el pardillo de turno. Como siempre.

jueves, 26 de septiembre de 2013

LA PARÁBOLA DE LA LIEBRE Y LA TORTUGA

Hace unos días manteníamos un debate el grupito de amigos tertulianos compuesto de miembros con diferentes puntos de vista sobre los sistemas y regímenes políticos, comparando democracias con dictaduras, si bien entre los asistentes se mantenía el acuerdo generalizado de que en ambas formas de gobierno existen fallos e injusticias, no nos poníamos de acuerdo por no tener en consideración el ejemplo mal planteado que teníamos delante de nuestras narices y, en el que no reparábamos -tal vez por deformación cultural- sobre las definiciones y contenidos que los medios de información, al servicio del capitalismo, nos van sobreimprimiendo en nuestro cerebro a todas horas condicionando al pueblo tener en consideración el "pensamiento único" de los oligopolios corporativos del capitalismo. Después de sacar a colación las llamada dictaduras y las llamadas democracias alguien cayó en la cuenta de que si las comparaciones son odiosas, en el caso que nos ocupaban lo eran más y, se acordó éste compañero tertuliano de comparar a la tortuga con la liebre por su rapidez de desplazamiento, es decir, con una metáfora tan sencilla nos bastó para comprender que nos estábamos equivocando. Veamos.
Empezando por comparar el Régimen monárquico y democrático actual con la Dictadura franquista, gran error, pero es lo que en España se inculca a cada generación nacida después de la muerte del Dictador. No le interesa al Poder establecido, es decir, el de siempre con distinta mascara, que comparemos lo que fue la dictadura franquista, con  la que aquí venden como dictadura castrista (por ejemplo) ¿Por qué será?. Creo que con un poquito de conocimiento, de cómo se vivía con Franco y cómo el pueblo cubano vive con Castro podemos deducir el por qué de las falsas comparaciones.Seguro estoy que los que tenemos que costear la educación de nuestros hijos, los que tenemos que pagar los medicamentos y demás gastos sanitarios, los que no tienen un techo que les cobije, los discapacitados sin atención social, y los que cada día tienen que mendigar por un puesto de trabajo  o por que le acojan en Ceritas cambiarían ésta infame democracia capitalista por esa "dictadura" de Fidel, yo al menos lo haría. Comparemos dictaduras capitalistas con dictaduras socialistas, comparemos democracias capitalistas con democracias socialistas, porque si no sera como la parábola de la tortuga y la liebre de mi compañero tertuliano.

sábado, 29 de junio de 2013

LA VERGÜENZA DE LA QUE CARECEN LOS "PADRES" DE LA PATRIA Y SOBRE TODO, EL "PADRINO" DE LA ZARZUELA"

Por: Juan Torres López

Da vergüenza un país en donde justo cuando el gobierno se embarca en vender la que llama Marca España, como si fuera una simple mercancía (no puede ser casualidad), los medios de comunicación desvelan una escandalosa trama de corrupción en la que están envueltos la mayoría de sus dirigentes, personajes corruptos que han hecho del servicio público la fuente de su lucro personal a base de concederse sobresueldos con el dinero de todos los españoles o con el de las empresas a las que han hecho favores allí donde gobiernan.
Da vergüenza un país en donde nada más y nada menos que el responsable durante años de las finanzas del Partido Popular que nos gobierna acaba de entrar en la cárcel porque sus fechorías son ya indisumulables y que los dirigentes de su partido, justo a los que ha estado financiando generosamente durante años, no tengan nada que decir y se hagan los locos.
Da vergüenza un país en donde su primera autoridad, Don Juan Carlos de Borbón, es también el primero en dar mal ejemplo a sus conciudadanos. Da vergüenza un país en donde no hay manera de conocer de dónde viene la fortuna que el Monarca ha amasado mientras representaba al Estado. Y da vergüenza contemplar cómo mueve Roma con Santigo para evitar que su hija haga frente a responsabilidades por las actividades en las que es materialmente impensable que no haya estado implicada o incluso que él no supiera que se  llevaban a cabo.
Da vergüenza un país en donde tantos jueces y fiscales se ponen en marcha, no para administrar justicia, sino para evitar que su peso caiga sobre los delincuentes de almidón, empezando como digo por los miembros de la Casa Real y terminando por banqueros, dirigentes políticos u otros magistrados que entre ellos se protegen abiertamente.
Da vergüenza un país en donde los partidos mayoritarios se ponen de acuerdo para tapar  a quienes han robado y destruido el patrimonio de millones de españoles. Da vergüenza que impidan que se investiga lo que ha pasado y que no haya banqueros juzgados y en la cárcel por las estafas que han orquestado en los últimos años y con las que han ganado miles de millones de euros, o políticos por las privatizaciones a favor de amigos que llevaron a cabo.
Da vergüenza un país en donde los partidos mayoritarios engañan sistemáticamente a sus votantes cuando llegan al gobierno, olvidándose de sus programas electorales, sin que pase nada.
Da vergüenza un país en el que los gobernantes y líderes políticos mayoritarios pueden traicionar al pueblo y a la Nación entregándola a intereses extranjeros o a los de grupos  minoritarios, sin someter sus decisiones a la voluntad popular. Da vergüenza un país gobernado por mentirosos y traidores que cambien la Constitución sin consultar al pueblo al que llaman soberano o que promulgan leyes electorales para impedir que todos los intereses sociales estén fielmente representados en las instituciones.
Da vergüenza un país en donde hay cientos de diputados que aceptan y votan cualquier cosa que les digan sus jefes de filas, que mantienen silencio y su culo pegado al sillón sin rechistar sea cual sea la decisión que les impongan.
Da vergüenza un país que consiente que los parlamentarios roben a los ciudadanos cobrando dietas por desplazarse o vivir en Madrid cuando residen siempre allí y allí es donde tienen sus viviendas habituales.
Da vergüenza un país donde los líderes de los partidos han pedido a los bancos créditos millonarios que no devuelven, haciendo que los paguen todos los españoles.
Da vergüenza un país en donde tantos munícipes que deben velar por el interés público y que cobran por ello jugosos sueldos han puesto en bandeja a los promotores los negocios millonarios de los últimos años, haciéndose ricos o financiando a sus partidos a base de cobrarles comisiones.
Da vergüenza un país en donde los políticos manipulan tan descaradamente los medios de comunicación o que reparten las licencias con arbitrariedad y sectarismo para favorecer a sus afines. Da vergüenza un país en donde la mayoría de los periodistas calla para obedecer a sus amos, o que se limita a reproducir la letanía de mentiras con las que justifican todo lo que está pasando. Y da vergüenza que la gente no proteste día a día cuando comprueba que las voces disidentes apenas si tienen presencia en los medios de comunicación para explicar lo que nos pasa de otro modo.
Da vergüenza un país en donde las más altas instituciones o tribunales del Estado, que se supone que deberían ser neutrales y controlar a los demás poderes, se componen por cuotas de partido, de modo que sus decisiones se toman con disciplina casi militar y en función exclusiva de los intereses de quienes nombran a sus miembros. Da vergüenza un Tribunal Constitucional en donde el voto de sus magistrados se sabe de antemano porque son conmilitones que votan las sentencias como por encargo. Y da vergüenza que el gobierno, con la excusa de la crisis, desmantele poco a poco los órganos de vigilancia y control de su actuación administrativa.
Da vergüenza un país en donde solo se sabe recurrir a mentiras, que se difunden gracias al enorme poder mediático de los grupos financieros y a la democracia tan imperfecta que tenemos, para justificar los recortes en las pensiones, la educación o la sanidad públicas. Da vergüenza un país en donde su universidad no estalla para denunciar lo que pasa y las mentiras y estafas que se vienen produciendo, y en donde la mayoría de sus intelectuales se acobardan o acomodan y se achantan.
Da vergüenza un país en donde el gobierno que está obligado a ser neutral frente a las confesiones religiosas se alía con la jerarquía de extrema derecha de una de ellas, imponiendo a la ciudadanía su adoctrinamiento y dándole financiación privilegiada. Y da vergüenza que sean tan escasos los fieles que rechazan ese trato, tan contrario a los valores que su Iglesia dice transmitir a la sociedad.
Da vergüenza un país en donde los políticos pueden mentir, incumplir sus promesas o decir hoy una cosa y mañana la contraria sin que tengan que dar cuenta alguna por ello.
Da vergüenza un país en donde un partido llamado socialista es pieza fundamental del dominio de los grandes poderes financieros, a los que tan directamente sirve cuando gobierna. Y dan vergüenza sus militantes honrados que, a pesar de serlo, callan y no se levantan contra sus dirigentes vendidos.
Da vergüenza un país en donde la afiliaciòn a los sindicatos es tan baja, haciendo que éstos tengan que luchar muy solos, pero da vergüenza también que tantas veces sucumban a intereses corporativos y de que sean esclavos de la financiación que reciben, o incapaces de combatir a sus dirigentes corruptos. Y da vergüenza también la patronal ideologizada, en donde han llegado a apoltronarse auténticos delincuentes, que defiende políticas que son una máquina de destruir empresas y empleos.
Da vergüenza un país en donde las fuerzas opuestas a la agresión política y a los recortes sociales que se están viviendo no logran ponerse de acuerdo porque se dedican a atacarse a veces sin piedad entre ellas, incapaces de entenderse y reconocerse diversas pero aliadas. Da vergüenza que los dirigentes de Iquierda Unida, como partido principal a la izquierda del PSOE, no hayan comparecido todavía con los demás movimientos y organizaciones para anunciar que se unen y que promueven candidaturas unitarias y abiertas a todos los sectores y sensibilidades sociales, y da vergüenza que, en lugar de eso, la mayoría de ellos se limiten a pedir que los demás se sumen a sus filas.
Da vergüenza un país en donde en medio de una agresión tan impresionante contra los derechos ciudadanos, la izquierda que se dice más transformadora y solidaria de algunas nacionalidades promueva como horizonte el independentismo, desentendiéndose de los trabajadores y pueblos del resto del Estado y prefiriendo unir sus destinos a las oligarquías locales que agreden al suyo.
Da vergüenza un país en donde la mayoría de la gente no ve a su patria más que en la camisa de una selección de fútbol y que solo la ve en peligro cuando pierde en los campos de juego, y no cuando se atacan su democracia o los derechos sociales de sus ciudadanos; que grita y se enrabia solo cuando se cuelan goles o cuando se falla un penalti pero que calla cuando le quitan servicios públicos esenciales, y que no sale en masa a la calle para denunciar y pedir que se enjuicie a los ladrones de dinero público que ocupan las instituciones.
Da vergüenza esta España corrupta y rota, de oligarcas y mercenarios que todavía huele demasiado a dictadura, y da vergüenza que la mayoría de la gente honrada no sea capaz todavía de levantarse y unirse, de reaccionar con inteligencia y valentía ante lo que está pasando para darle la vuelta y un buen limpiado.